Que la repentina aparición de la COVID-19 lo ha cambiado todo no es ningún secreto, y de entre todas las cosas que ahora deben hacerse por vía telemática, la elaboración y presentación de los Trabajos de Fin de Grado es una de ellas. Las presentaciones ante tribunales han dado paso a videoconferencias que, lejos de ser un problema, ofrecen múltiples y variadas posibilidades y que permiten sacar un mayor partido de los recursos que la tecnología pone a nuestro alcance para defender nuestra propuesta ante el equipo docente.

Desde la elección del tema hasta la presentación final ante el tribunal compuesto por la propia Universidad, la elaboración de un TFG es algo por lo que todo estudiante de Grado tiene que pasar. Cada vez son más las universidades que optan por un modelo semipresencial de elaboración y defensa ante el tribunal, pero las medidas de seguridad y las restricciones de movilidad y aforo provocadas por la pandemia han precipitado que las principales universidades españolas opten por modelos de defensa totalmente telemáticos. Entendemos el miedo que esto despierta, pero queremos tranquilizarte y hacerte ver que cuentas con más bazas de las que crees para realizar y defender con éxito tu Trabajo de Fin de Grado.

Siete claves para elaborar un TFG a distancia

Conscientes del reto que supone siempre la elaboración de un TFG, y más cuando se busca la máxima calificación ante los tribunales competentes, hemos elaborado este heptálogo del buen defensor de TFGs con los mejores consejos para llevar a buen puerto tu trabajo de fin de carrera.

Elige el tema sabiamente

Es importantísimo que te sientas a gusto con el tema que vas a tratar, puesto que vas a tener que profundizar sobre él hasta que finalices la presentación ante el tribunal. Normalmente, nuestra recomendación es que te decantes por ese tema que te apasiona o sobre el que te mueres de ganas por profundizar, pero entre la cambiante oferta de temas y tu posición en la lista de estudiantes prioritarios, debes contar con un plan B, C, D, E, F, G y hasta P, por si los que se encuentran delante de ti en la adjudicación te quitan tus opciones prioritarias. Por ello, trata de buscar no solo los temas que más te gustan, sino los que te resulten más fáciles de desarrollar.

Verifica el sistema de turnos online

Muchas universidades han implementado un sistema de turnos automático para adjudicar los temas por vía telemática. Es una solución muy competente… si funciona bien. Asegúrate de que se respeta tu turno en todo momento, y graba la sesión con un capturador de vídeo para poder probar cualquier irregularidad ante el Decanato de tu universidad en caso de producirse.

Visita las bibliotecas virtuales

Con motivo de la pandemia, muchas bibliotecas han optado por completar el proceso de digitalización de sus libros y pueden consultarse online de manera gratuita. Hacer un TFG online implica, más que nunca, apoyar tus tesis sobre bibliografía especializada y plasmar las referencias bibliográficas en tu texto. Dales a todos los componentes del tribunal todas las muestras posibles de que la pandemia no ha inhibido tu interés por documentarte como es debido.

Programa con antelación las consultas con tu tutor

Para poder aprobar el TFG debes visitar, como mínimo, tres veces a tu tutor para avalar que tu trabajo ha sido revisado y depurado a lo largo del curso académico. No obstante, la cantidad de dudas que suscita un modelo de defensa plenamente telemático y la escasa conectividad de algunos docentes puede complicar acudir a las tutorías con la misma frecuencia que antaño. Trata de programar con tu tutor las consultar virtuales, prepara un listado con todas las dudas que tengas y ve avanzando progresivamente con vistas a la siguiente tutoría.

Habilita un espacio para la defensa con una buena conexión

Cada uno dispone de los recursos que puede permitirse dentro de sus posibilidades, pero es necesario que, para la defensa telemática ante el tribunal, cuentes con una calidad de conexión mínima que permita, al menos, escucharte con claridad. Solicita al tribunal una prueba de conexión previa a la defensa para asegurarte de que vas a poder defender el trabajo de todo un año como toca. Una de las mejores medidas que puedes adoptar es renunciar a la volátil conexión inalámbrica a la red y conectarte a través de un cable Ethernet para disponer de una conexión más estable.

Que los nervios no te traicionen

Calmar los nervios es vital para una defensa óptima del Trabajo de Fin de Grado. Aunque pueda parecer que al resolverse todo en línea y a distancia los nervios son más fáciles de aplacar, puede darse el caso contrario al tener que lidiar con variables inexistentes en el modelo de defensa presencial, como los inesperados problemas de conexión, una respuesta que tengas que repetir ante el tribunal o una pregunta que te reformulen de distinta manera.

Practica la vocalización y la expresividad

El tribunal no va a verte en persona, por lo que es vital que tu voz se oiga nítida y cristalina, y que los argumentos que des vayan acompañados por una expresividad acorde a tu actitud. Decisión y concreción son aptitudes elementales para mejorar sensiblemente tu exposición del TFG de manera telemática, pero no surgirán de la nada. Conviene que ensayes la defensa oral del trabajo, que practiques la vocalización, compruebes el nivel de tu expresividad facial ante un espejo y ensayes cuantas veces sea necesario para trasladar, mediante la gestualidad y el habla, aquello que tan bien has reflejado de manera escrita. Y, a propósito de esto, debes implicarte más que nunca en explicar correctamente aquello que pretendes. En caso de duda, el tribunal se aferrará a lo que ha quedado plasmado sobre el papel, y esto no puede diferir de lo que expones de palabra ante el equipo de profesionales que te está evaluando. El 50% de la nota de un trabajo de estas características está en el continente (es decir, en la presentación), y la mitad restante será la evaluación del contenido.