La figura del tutor de TFG es imprescindible para que el alumno defienda con éxito su proyecto de fin de carrera y consiga graduarse en la titulación que está cursando. Eso, al menos, es en teoría, porque en ocasiones el papel del tutor de un TFG es meramente testimonial.

A pesar de que la reforma educativa de Bolonia creó esta figura, no son pocos los alumnos que han experimentado problemas con su tutor de TFG. Citas que se cancelan en el último momento, sesiones poco fructíferas, revisiones que no se llevan a cabo con el grado de minuciosidad que requiere, imprecisiones e informalidades varias… Todos estos aspectos han terminado por lastrar la experiencia del que es, a todas luces, el trabajo más importante de todo estudiante universitario.

¿Qué hace un tutor de TFG?

El papel de un tutor de TFG es el de supervisar que el trabajo se está realizando correctamente. Pero su labor es esa: tutorizar, no llevarte de la mano para hacer el trabajo. Te puede asesorar, gracias a su experiencia en su campo, sobre el enfoque más adecuado a la hora de abordar una determinada cuestión, así como proporcionarte bibliografía recomendada e incluso echarles un vistazo a puntos críticos del trabajo.

No obstante, para esto se necesita un mínimo nivel de compromiso del que algunos tutores carecen, puesto que requiere de concertar citas con asiduidad en el despacho y los horarios se han de cumplir.

También es su labor, puesto que la propuesta de tema suele ser suya, la de explicar qué busca exactamente el trabajo, cuál es su principal objetivo y qué aspectos deberías evitar para no tratar cuestiones de poca relevancia de cara a la defensa ante el tribunal.

No hay que olvidar que, para que la defensa del trabajo sea apta, es preciso justificar que se ha acudido a una cantidad mínima de tutorías para certificar ante el tribunal que el trabajo no se ha elaborado de manera unilateral por el estudiante. Uno de los objetivos fundamentales de un TFG es que el tutor realmente haga sus aportaciones al trabajo, algo que no se consigue si las tutorías no tienen lugar.

¿Cómo evitar problemas con el tutor de tu TFG?

Si has tenido la mala suerte de que el tutor de tu trabajo sea de esos que no cumplen con lo que acuerdan y que te ha dejado tirado en más de una ocasión, debes saber que puedes comentar el problema con tu universidad.

No obstante, es importante que esto lo transmitas nada más percatarte del problema, no cuando falten apenas unas pocas semanas para presentar la defensa del TFG, ya que en ese momento nada se podrá hacer para arreglar la situación.

Aunque no siempre, buena parte de los problemas que puedes tener con tu tutor del TFG tienen que ver con la puntualidad, la falta de seriedad y compromiso e incluso el hecho de ignorar tus peticiones. Una situación insostenible que debes poner en conocimiento de la universidad acudiendo al jefe de departamento correspondiente.

Pero también has de saber que es posible evitar todos estos problemas si tu trabajo es supervisado por un equipo de profesionales expertos en la materia. Un equipo como el nuestro, que está siempre disponible y te mantendrá informado de todos los avances que experimente tu trabajo. Además, su rango de disponibilidad es mucho más amplio que el del personal docente de la universidad, lo que resulta de mucha más ayuda cuando hablamos de un trabajo de investigación de cuya calificación depende tu graduación. No es moco de pavo, pero por suerte nuestro equipo multidisciplinar de docentes está ahí para echarte una mano y suplir las carencias que puedas encontrarte en cuanto a la tutorización de tu trabajo final de carrera.

Al contrario de lo que mucha gente cree, al encargar un TFG se da al estudiante todo lo necesario para fomentar, de una manera diferente y mucho más dinámica, el aprendizaje y la consolidación de conceptos. Conceptos que, por otra parte, podrán ser determinantes en la defensa oral del trabajo.

De hecho, nuestra plataforma ofrece la posibilidad de entrar en contacto directo con el personal encargado de elaborar tu trabajo con el fin de consultar todas las dudas que tengas sobre el mismo, pudiendo debatir sobre cuestiones relacionadas con el enfoque, la extensión, la manera de abordar ciertos temas o el trato que se le dan a las fuentes bibliográficas para la confección del discurso. No olvides que el estudiante eres tú y que, por tanto, tú tienes mucho que decir al respecto de cómo tiene que ser tu investigación, aunque cuentes con un equipo de tutores detrás.

Ventajas de contar con los servicios de encargo de TFGs

El principal beneficio que podrás encontrar en nuestra plataforma es una cantidad ingente de profesionales a tu disposición para que tu TFG llegue a buen puerto. La colaboración aquí es esencial, y el compromiso de que tu tema sea tratado con la atención y la delicadeza que merece es el principal pilar de nuestro servicio de encargos de TFG.

Aquí no se busca que te desentiendas del proyecto y que te lo hagamos: se fomenta la interacción entre expertos en la materia y tú, que eres el que pronto será graduado universitario. Eso hace que el intercambio de ideas sea mayor. Unas ideas que, hay que recalcar, proceden de la experiencia del equipo tras años dedicándose a la docencia y la investigación en su campo.

Anímate a echar un vistazo a todas las ventajas de las que podrás disfrutar encargando el TFG en nuestra plataforma, y olvídate de que los problemas lastren tu experiencia con el tutor de tu TFG y de su defensa.