Si nos paramos a pensar en las consecuencias que tiene para el estudiante el superar una carrera o cualquier tipo de formación académica, una de las primeras que le viene a la mente a casi todo el mundo es el estrés.

Y es que la preparación de los exámenes conlleva un aumento notable de la ansiedad, debido en parte a lo decisivos que son los exámenes para la superación de los créditos y el consecuente sobrecargo en las tasas que se produce en la siguiente matriculación en caso de no haber superado la asignatura.

Por tanto, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que una de las causas del estrés en los estudiantes es el sistema de penalización que existe en la universidad, además del propio sistema de aprendizaje impuesto por el propio sistema educativo, donde se premia más la retención momentánea de conocimientos que la auténtica adquisición de destrezas.

Cómo combatir la ansiedad durante la etapa universitaria

Estamos convencidos que llevas preguntándote cómo lidiar con el estrés en la universidad desde que entraste en ella. No es sencillo, puesto que en la universidad no existe lo que se denomina “curva de dificultad”, con una progresión paulatina de los conocimientos ligada a una dificultad que se incrementa conforme el alumno avanza.

No, en las universidades prima el sistema de “al 120% desde el principio”, lo que obliga al estudiante a rematricularse de las asignaturas suspendidas el primer año (porque, no lo olvidemos: los estudiantes de primer curso proceden del bachillerato en su mayoría, donde no se estudia, ni de lejos, con la misma intensidad que en la universidad), pagando más por las tasas y comprometiendo la superación del siguiente curso.

Todo ello tiene una consecuencia muy negativa en la salud mental de los estudiantes, siendo por tanto el propio planteamiento de la formación universitaria una de las causas del estrés en los estudiantes universitarios desde el inicio del ciclo.

Como se nos antoja algo complicado que puedas evitar el estrés y la ansiedad ligados a la formación universitaria, vamos a darte unos cuantos consejos para que sepas cómo aliviar el estrés por el estudio intensivo en los periodos de evaluación y qué puedes hacer para intentar mantener a raya la ansiedad.

Organiza el temario en función del tiempo disponible

Un reparto equitativo de la materia en función de los días disponibles que tienes para prepararla es lo mejor si quieres no sobrecargar la mente. De nada sirve machacarte a estudiar un día si luego vas a necesitar dos de descanso.

En vez de eso, trata de crear una rutina de tiempo que te ayude a obtener el equilibrio ideal entre tiempo de estudio y tiempo de ocio. Un reparto mal hecho del tiempo es una de las principales causas del estrés en los estudiantes, por lo que todo empieza con la organización.

Economizar el lenguaje y esquematizar conceptos claros

Si hay algo que no ayuda a facilitar el estudio, eso es tener un tocho enorme de texto que haga de todo menos explicar los contenidos de forma clara. En cambio, lo que sí te puede ayudar mucho a la hora de estudiar y memorizar conceptos es el hecho de esquematizarlos, reducirlos a frases simples y memorizarlas formando un discurso lógico.

Junto al reparto desigual del tiempo, usar un método de estudio incorrecto es el principal culpable de que los estudiantes sufran las consecuencias de la ansiedad.

Además, es un problema muy ligado a los hábitos de estudio y por eso resulta complicado de identificar, lo que hace que muchos de ellos no sepan realmente cómo enfrentar el estrés de los exámenes de una manera eficaz. ¡Usa un buen método de estudio!

Aprovéchate de las reglas mnemotécnicas

A nadie le importa con cuántos dedos escribas en el ordenador mientras lo hagas rápido, ¿verdad? Pues lo mismo ocurre con los exámenes. Nadie va a interesarse por saber cómo has conseguido retener toda esa información mientras lo consigas.

Puedes recurrir a reglas mnemotécnicas que te ayuden a retener mejor algunos conceptos, como coger las iniciales de cada frase, crear palabras con las siglas de cada idea o cosas así. Tener la seguridad de que estás usando un método eficaz de estudio es una de las mejores formas de combatir la ansiedad si no sabes cómo aliviar el estrés por el estudio en la universidad.

Si vas mal de tiempo, prioriza calidad sobre cantidad

Hay veces que no se puede evitar: no te da tiempo a estudiar y tienes que elegir. En estos casos, casi siempre sale mejor la técnica de estudiar menos temario, pero hacerlo mejor. Si tratas de abarcar todos los contenidos, al final no te sabrás nada realmente y aumentará la probabilidad de errar en las respuestas.

No obstante, intenta que esto no te pase porque estamos hablando de cómo aliviar el estrés por el estudio durante la época de exámenes, no cómo intentar que la ansiedad no acabe contigo por haberte planificado mal, ¿de acuerdo?

Controla tus niveles de ansiedad de manera periódica

Puede parecer exagerado, pero la ansiedad es un problema crónico que tiene múltiples manifestaciones en el cuerpo y puede desencadenar un determinado tipo de reacciones negativas en el organismo, desde dolencias de la piel hasta trastornos cardiovasculares. Fomentar la relajación y ser consciente del estado en el que se encuentra tu cuerpo es fundamental, por lo que intenta al menos hacerte un chequeo para comprobar tus niveles de ansiedad.

El uso de test de estrés en estudiantes universitarios es cada vez más habitual, ya que se busca crear un ambiente académico más amigable con aquellos matriculados que intentan superar los exámenes en los meses de enero, junio y julio. Son una herramienta útil que puede tener un mayor protagonismo dentro de un tiempo en el ámbito académico.

Repasa, pero lo justo

¿Quieres saber cómo enfrentar el estrés de los exámenes? Perfecto: evita repasar mucho. La mente es como un músculo que necesita reposo para estar realmente fuerte, y si no dejas que descanse, los datos no acabarán de quedarse en tu mente. En cambio, si la dejas descansar durante un tiempo antes de que empiece el examen, verás como te sorprendes de toda la información que recuerdas.

Además, evita poner en común conocimientos con los demás alumnos porque cada uno ha empleado un método distinto de estudio. Si en el último momento empiezas a creer que lo has hecho mal y que ya no tienes margen de maniobra, tu estrés se disparará y conseguirás justo lo contrario: que tu ansiedad esté por las nubes, lo que afectará a tu rendimiento durante el examen.

Sé fiel a tu metodología de estudio

Lo uno lleva a lo otro, por lo que uno de los mejores consejos para que sepas cómo aliviar el estrés por estudio durante la época de preparación de los exámenes es mantener una sola metodología de estudio. La memorización se basa en la rutina, la rutina en la estabilidad, y la estabilidad nace de la seguridad.

Por tanto, crea un método de estudio y mantenlo hasta el final para que tu mente no se sumerja en un mar de confusión y nervios, que de poco o nada te servirá para obtener los créditos de la asignatura.

Conoce el modelo de examen y el tipo de preguntas

Estudiar en la universidad le abre a uno los ojos, sobre todo en cuanto al profesorado. Los hay mejores y peores, simpáticos y gruñones, buenos y malos docentes, justos y poco dados a la equidad, y conocer el tipo de examen y la forma en que las preguntas van a estar planteadas te ayudará mucho a darle el enfoque adecuado a tus sesiones de estudio.

Por ese motivo, muchos estudiantes se presentan a primera convocatoria sin haber estudiado: solo para medir sus fuerzas, conocer el examen y curtirse. Es una buena manera de preparar con éxito una asignatura y, por ende, de saber cómo lidiar con el estrés en la universidad tanto dentro como fuera del periodo de exámenes.

Estudia solo y reflexiona lejos del tumulto

Quizá sea en la universidad donde tengas un mayor nivel de sociabilidad, pero eso no quiere decir que sea muy recomendable estudiar con amigos. De hecho, la compañía de otras personas en tus sesiones de estudio no hará más que ponerte de los nervios y hacerte dudar constantemente, haciendo comentarios en voz alta cuando más concentrado estás, armando escándalo cuando no procede y situaciones similares.

¿Moraleja? Reserva un sitio apartado y tranquilo para estudiar y pasa tiempo contigo mismo, gestiónate el tiempo como consideres y que nada más te afecte. Solo así sabrás cómo enfrentar el estrés de los exámenes de verdad y podrás acercarte al ansiado aprobado.

Tómate en serio el descanso

Nada es mejor para la reparación del cuerpo y la mente como el sueño, así que tómate en serio tus jornadas de descanso. La mente es incapaz de rendir si existe una evidente falta de sueño, y no te servirá de nada estudiar en jornadas maratonianas que acaben contigo hecho polvo.

Alcanzar un grado de extenuación durante la época de exámenes es una manera muy curiosa (y muy poco eficaz) de enfrentarte a la ansiedad, pero si no sabes cómo lidiar con el estrés en la universidad, mejor que no hagas experimentos.

Descansa por las noches, duerme bien y que el tiempo de ocio sea constructivo y no afecte a tu planificación.

Tómate tu tiempo para hacer el examen

Los minutos previos al inicio de un examen son el paraíso para la ansiedad y el estrés que se alojan en tu cerebro, así que deja que se diviertan hasta que te repartan el examen, porque a partir de ahí, tú mandas.

No tengas prisa por redactar ni te agobies con el tiempo. Lo ideal es que uses una hoja en sucio para escribir anotaciones y te tomes tu tiempo en poner las ideas en orden. Luego, será coser y cantar. Esto agiliza la escritura y evita los tachones, las equivocaciones y los nervios durante la respuesta.

Ante cualquier problema médico, priorízalo por encima de cualquier examen

Nada es tan valioso como tu salud, y si tienes problemas serios derivados del estrés o la ansiedad, lo mejor es que acudas a un médico para que te eche un vistazo.

El uso de determinados test de estrés en estudiantes universitarios puede arrojar algo de luz sobre los problemas reales que padece el estudiante, pudiendo dar pistas acerca de algún tipo de trastorno que haya sido desarrollado al amparo de los altos niveles de estrés del cerebro.

Intenta tomarte en serio tu salud y realiza cuantos tests hagan falta para estar seguro de que te estás exponiendo a un nivel de estrés adecuado.

Mejor pecar de pesado que de pasota

El saber procede de la curiosidad, y la curiosidad de la duda. Por tanto, no te aflijas si ves que durante el desarrollo de una asignatura eres un mar de preguntas sin respuesta. En cambio, siempre puedes plantearlas al tutor de manera privada, buscando ser atendido en una tutoría o en una sala de chat privada a través del ordenador.

Estas dudas pueden ser realmente útiles cuando tengas que realizar un examen, ya que te podrán ayudar a responder a la pregunta desde un prisma único y mucho más profundo y apropiado. En la universidad se premia la originalidad, la profundidad y la concisión en las ideas expuestas, algo aplicable desde el primer examen de la carrera hasta el Trabajo de Fin de Grado.

No pierdas el tiempo en las salas de estudio

Por respeto a quienes han ido allí a estudiar y por quienes no han podido obtener un sitio libre a tiempo, lo mejor será que aproveches el tiempo mientras estés en una biblioteca o una sala de estudio.

Si te vas a dedicar a ponerte en el ordenador a jugar, a compartir memes con tus amigos o a hacer cosas similares, como test de personalidad en Facebook (puestos a hacer tests, podrías recurrir a un test de estrés en estudiantes universitarios que mida el tuyo, a ver si no vas a estar lo suficientemente estresado para el poco tiempo que tienes), lo mejor será que abandones el recinto y dejes que otro estudiante ocupe tu puesto. Si no vas a aprovechar el tiempo, descansa, desconecta y haz algo con tus amigos, pero fuera de las salas de estudio.