Aunque no es un requisito indispensable en muchos de los proyectos de final de carrera, llevar a cabo un estudio de mercado en un Trabajo de Fin de Grado puede ser muy útil a la hora de desarrollar el contenido del tema y puede ser indicativo de tu dedicación al trabajo. No obstante, un estudio de mercado no es algo que se realice de la noche a la mañana y vas a necesitar algo de tiempo si pretendes hacerlo bien.

Antes de que te entre el miedo y empieces a descartar la idea te recomendamos que eches un vistazo a lo que te contamos a continuación, ya que te puede ser de gran ayuda para encauzar tu investigación y continuar con tu proyecto de fin de carrera o de posgrado.

¿Qué pasos hay que seguir para realizar un estudio de mercado?

Salvando las distancias, un estudio de mercado se asemeja al método científico. Y es que para que el estudio de mercado refleje unos datos ajustados a la realidad es necesario seguir una serie de pasos que te permitan obtener unas conclusiones certeras que afiancen la tesis de tu trabajo.

Lo primero que debes tener en cuenta para saber cómo hacer un estudio de mercado de la manera adecuada es que es preciso acotar el campo de investigación. Esto te permitirá definir los objetivos de la investigación, un paso primordial para empezar con buen pie tus pesquisas. Aunque hay varios tipos de estudio de mercado y algunos priorizan el desarrollo del cuerpo principal a las cuestiones preliminares, es necesario que des una importancia capital a este apartado para explayarte en la definición de objetivos y en las metas que persigues con su realización, un aspecto fundamental en todo TFG o TFM que se precie.

Pregúntate qué quieres saber exactamente, qué tiene que ver con lo que estás desarrollando y en qué te puede ayudar a la hora de enriquecer tu discurso. Ten en cuenta que debes ser lo más concreto posible, y acotar tanto en el espacio como en el tiempo tu investigación. Es muy conveniente que plantees a tu tutor las distintas alternativas para realizarlo, ya que puede adecuar la cuestión preliminar a un fin todavía más específico, lo que sin duda te resultaría de gran ayuda para encauzar el contenido de tu trabajo.

Los resultados deben ser mesurables y cuantificables, nunca aspectos abstractos ni generales. Por ejemplo, saber cuántos vehículos con motor eléctrico han sido matriculados en el último semestre del año en España es un objetivo plausible para un estudio del mercado; conocer cómo las llamaradas solares afectan a la Tierra, aunque muy interesante, no es un tema adecuado para realizar un estudio de mercado: de eso se encargan otros tipos de estudios.

Cómo utilizar la información obtenida para elaborar el estudio de mercado

Ahora que ya tienes la base necesaria para saber cómo hacer un estudio de mercado, el siguiente paso es utilizar de manera adecuada la información que vas a obtener para darle consistencia a tu discurso. Por tanto, ahora tendremos que identificar las variables que debemos medir y analizar. Es un paso muy sencillo si hemos acotado lo suficiente el objetivo de nuestro trabajo, ya que requiere no solo tratar la cuestión principal de tu proyecto, sino también averiguar cómo otros aspectos influyen en el dato que quieres saber.

En el caso de la matriculación de vehículos híbridos en el último semestre del año tendremos que averiguar cómo la instalación de nuevas bases de carga ha afectado a la cuestión, así como las cuestiones relativas a las limitaciones de movilidad generadas por la pandemia o al escaso aumento del poder adquisitivo de los trabajadores españoles. Todo ello enriquecerá nuestro discurso y nos permitirá ajustar las conclusiones de una manera más detallada.

Determinados tipos de estudios inciden en la necesidad de sesgar la información entre primaria y secundaria, algo que en este supuesto no sería conveniente. Sin embargo, en trabajos donde se manejen volúmenes de datos demasiado grandes puede ser muy útil hacer esta división para estructurar de una manera mucho más eficaz todos los datos obtenidos.

Y es que en el siguiente paso tendremos que codificar y tabular los datos, algo que puede llevar bastante tiempo si hemos profundizado en exceso en la cuestión. Es un apartado vital en todo estudio de mercado realizado, y es muy aconsejable que se haga especial hincapié en este paso durante la defensa oral del TFG o TFM ante el tribunal.

Al tabular la información se consigue desgranar todos los datos obtenidos para afianzar el discurso que acompañe al estudio. Es primordial que esta información esté contrastada para evitar gazapos en los datos y den al traste con todo el esfuerzo realizado, ya que un error en este paso puede afear el resultado final durante la defensa oral del proyecto. Como hacer un estudio de mercado no es una tarea sencilla y a estas alturas ya le habrás dedicado buena parte de tu tiempo, te aconsejamos que revises la información obtenida y la tabulación de los datos recabados antes de proseguir con tu trabajo.

Avanzando hacia las conclusiones

Una vez clasificada la información, es hora de analizarla para extraer las conclusiones necesarias que permitan desarrollar nuestra tesis. Expláyate cuanto necesites en el asunto del análisis, y no te preocupes si llegas a nuevas conclusiones durante este proceso: lejos de ser una mala señal, significa que estás interpretando bajo nuevos prismas los datos obtenidos, lo que demuestra amplitud de miras y que tu mente está abierta a reinterpretaciones, un aspecto fundamental en un investigador.

Dado que el TFG es un trabajo de investigación donde el alumno debe demostrar que cuenta con las dotes necesarias para llevar a cabo de manera autónoma sus propias pesquisas, incide en este punto en caso de que la información arroje datos inesperados en el último momento.

La calidad de tu trabajo y del proceso de desarrollo de tu estudio de mercado quedará reflejado en el último paso: la creación de un informe. Es muy aconsejable que lleves una copia del mismo para ofrecerla al tribunal en formato físico, además de exponerla en pantalla durante la defensa oral para acompañar tus conclusiones. Este informe debe recoger todos los procesos llevados a cabo durante la investigación y los fundamentos de tus conclusiones, además de servir de enlace al resto del discurso de tu TFG o TFM.