Una de las partes más complicadas, pero también más gratificantes a la hora de redactar un TFG es la elaboración del apartado de las conclusiones. Las conclusiones de un TFG deben mostrar aquello que hemos estado investigando durante tantos meses y que, por fin, va a plasmarse de forma escueta y ordenada en nuestro trabajo final. Ahora bien, como en todo, si quieres lucirte y presentar unas conclusiones de 10, te recomendamos que leas este artículo.

En él hablamos de cuáles deben ser las características de las conclusiones, su formato y dimensiones. En definitiva, te explicamos cómo hacer las conclusiones de un TFG para que puedas comenzar con ellas cuanto antes. ¡Sigue leyendo para más información!

Cómo hacer las conclusiones de un TFG

Hay una serie de consejos y recomendaciones que debemos tener en cuenta a la hora de responder a cómo redactar las conclusiones de un TFG, tal como hemos analizado en tantos ejemplos de conclusiones de TFG. Con las pautas que te ofrecemos a continuación, te garantizamos éxito seguro en tu trabajo final.

Responder a los objetivos

Este es, probablemente, el punto más importante de las conclusiones de un TFG. Ten en cuenta que no es cuestión de escribir más o menos, sino de ser concisos y contundentes en nuestras conclusiones. Es por ello que debemos responder a los objetivos que planeamos al principio del trabajo —ojo, ello no significa que los objetivos se deban de cumplir siempre, es posible que estos no se hayan podido demostrar, por lo cual, deberemos indicarlo. Está será otra conclusión—.

Algo que debes tener siempre en cuenta en el momento de responder a los objetivos es su presentación. Acuérdate de analizar los objetivos de manera ordenada, tal como se presentaron en el comienzo del TFG.

Las conclusiones no son un resumen

Apóyate en el trabajo hecho para contextualizar brevemente las conclusiones TFG, pero sin pasarte. Las conclusiones de un TFG no son un resumen de todo lo que has hecho, este es uno de los errores que cometen la mayoría de los estudiantes. Las conclusiones son enunciados a los cuales has llegado gracias al trabajo desarrollado —y que planteaste en un inicio como una posibilidad—. En este apartado se trata de demostrar si los objetivos se cumplen o no y qué ocurre exactamente. Recuerda siempre, mejor calidad que cantidad.

Contenido novedoso

Algo que puede ayudarte a la hora de responder a cómo redactar las conclusiones de un TFG es tener en cuenta que el contenido que presentas es algo novedoso. Recuerda que las conclusiones TFG derivan de toda una investigación que has estado desarrollando durante meses, algo que solamente tú has estado haciendo y que, por tanto, eres experto/a en la materia. Las conclusiones del TFG son el resultado de todo el trabajo, aquello que has descubierto con tu investigación, independientemente de que sea un TFG de investigación empírica, un TFG con estudios de caso o un TFG de revisión bibliográfica.

Las conclusiones deben entenderse por sí mismas

No nos vamos a engañar, las dimensiones del TFG son muchas veces desproporcionadas y no siempre disponemos del tiempo suficiente para leerlo por completo cuando estamos investigando una cuestión en concreto. Es por esta razón que la mayoría de las personas recurren directamente a la introducción y a las conclusiones para comprobar cuál son los resultados finales. Y, por este motivo también, las conclusiones deben entenderse por sí mismas. Como comentábamos en uno de los puntos anteriores, se trata de contextualizar brevemente —aportando información extraída y derivada de la investigación—, siendo claros, breves y concisos. Evita dar argumentos sin relevancia, tampoco divagues. Ve al grano.

Razonar las conclusiones y aportar nuevas vías de investigación

Tus conclusiones deben estar razonadas de manera que indiques cómo has dado respuesta a todos los interrogantes que se planteaban al inicio y cómo has conseguido cumplir con todos o con la mayoría de los objetivos que se plantearon al comienzo. Por ello, debes mencionar qué novedad aporta tu trabajo, así como las futuras vías de investigación, como podemos encontrar en muchos ejemplos de conclusiones de TFG. Es algo que se debe tener muy en cuenta a la hora de responder a cómo redactar las conclusiones de un TFG.

Enganchar al lector

El lector debe quedar con la sensación de querer saber más sobre el tema. Debes despertar su interés, por ello es importante que te tomes el tiempo suficiente para enfocar las conclusiones de manera que lo convenzas de por qué es importante que lea todo tu trabajo —recuerda que muchos lectores empiezan por las conclusiones—. Para ello puedes seguir los siguientes trucos y consejos extraídos de muchos ejemplos de conclusiones de TFG que te serán de gran ayuda conseguir tu objetivo final:

  1. Haz una llamada a la acción. Anímale a que haga algo, a que investigue de manera implícita y a que siga informándose con tu trabajo.
  2. Haz comparaciones simbólicas de tus argumentos e ideas con algo que pueda identificar el lector. Apela a sus sentimientos.
  3. Sugiere resultados y expresa por qué es importante continuar con el trabajo.
  4. Finaliza con una advertencia sobre qué ocurrirá en los próximos años —si el trabajo se presta para ello—.

Conclusiones TFG: el formato, dimensiones y características

Acabamos de ver cómo hacer las conclusiones de un TFG. Es importante que tengamos en cuenta, ahora, algunas cuestiones técnicas relacionadas con el formato, las dimensiones y las características. Aunque se trata de cuestiones puramente estructurales, y no de contenido, estas tienen también un peso importante en el conjunto del TFG —y su repercusión sobre la nota final—:

  1. Las conclusiones deben presentarse de manera ordenada, tal como se plantearon los objetivos.
  2. Estas deben tener una dimensión entre 1 y 4 hojas. Recuerda que prevalece calidad ante cantidad. Lo recomendado suele ser un total de 1.000 palabras como máximo.
  3. A nivel orientativo, una conclusión puede ocupar entre 1 y 2 párrafos. No existe límite de palabras para cada una de ellas.
  4. En algunos lugares suelen requerir un mínimo de 8 a 10 conclusiones. Esto último depende del centro educativo.